Un sistema solar térmico es una de las formas más inteligentes de ahorrar energía… siempre que esté bien cuidado. Con el tiempo, la suciedad, el desgaste y los pequeños desajustes reducen su capacidad de calentar el agua y aumentan el consumo.
Nuestro mantenimiento se centra en revisar cada punto clave: captadores, bombas, válvulas, acumuladores y conductos. Ajustamos, limpiamos y optimizamos tu instalación para que aproveche cada rayo de sol, garantizando agua caliente constante, segura y eficiente durante todo el año.





Quiero mi sistema funcionando al 100%



Optimizar mi instalación solar
Para que tus paneles solares produzcan toda la energía que pueden, necesitan algo tan sencillo como atención. Con el tiempo, la suciedad, el polvo, las hojas o incluso los excrementos de aves reducen la cantidad de luz que llega a las células… y eso significa menos energía, menos ahorro y más desgaste de tu instalación.
La limpieza periódica no solo recupera su eficiencia: prolonga su vida útil, evita daños y te asegura una producción estable durante todo el año.
Además, vamos más allá de la limpieza: revisamos anclajes, fijaciones y tornillería para garantizar una estructura sólida y segura. Y finalizamos comprobando todas las protecciones de corriente alterna y corriente continua, evitando riesgos de cortocircuitos y asegurando una instalación libre de peligros.
Más energía, más tranquilidad y una inversión cuidada como se merece.
La calidad del agua que bebes cambia cuando tus filtros están en buen estado. Con el tiempo, cada componente del sistema pierde eficacia: los filtros de sedimentos y carbón duran entre 6 y 12 meses, el postfiltro suele necesitar un cambio cada 1 año y la membrana —el corazón del equipo— tiene una vida útil de 2 a 5 años, pudiendo llegar incluso a 10 años si se cuida como es debido.
Nuestro mantenimiento se encarga de exactamente eso: sustituimos filtros, revisamos presiones, comprobamos la membrana y hacemos una limpieza profunda para que tu sistema vuelva a trabajar al 100%. Esto significa agua más pura, ligera, segura y con mejor sabor para tu día a día. Una pequeña revisión que marca una gran diferencia en tu salud y bienestar.
Disponemos de todos los filtros que existen en el mercado.





Quiero agua de calidad en casa




Mantener mi descalcificador como nuevo
Tu descalcificador trabaja todos los días para que tú no tengas que preocuparte por la cal. Pero para que sea realmente eficaz, necesita cuidados periódicos. Un buen mantenimiento incluye revisar y rellenar el depósito de sal mensualmente, limpiar el depósito cada seis meses, sustituir el filtro de sedimentos con la frecuencia adecuada y aplicar higienizante de resina cada ciertos meses según la dureza del agua.
Pocas personas lo saben, pero dentro del descalcificador hay una resina especial que atrapa la cal… y también debe ser sustituida cuando pierde su capacidad. Ignorar estos pasos puede reducir el rendimiento del equipo y afectar a la calidad del agua de tu hogar.
En IBESOLAR nos encargamos de todo: limpieza, desinfección, cambio de filtros, cuidado de la resina y ajustes necesarios para que tu sistema funcione como el primer día. Déjanos asesorarte y mantén tu descalcificador en su mejor versión.